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ÉXITO COLECTIVO Y LIDERAZGO

  • 25 ago 2015
  • 3 min de lectura

La base está en la confianza y la motivación


Continuando con mi reflexiones acerca del caso Casillas y relacionándolo como ya apuntaba antes con liderazgo, me pregunto si los dirigentes de ese club, igual que los dirigentes de cualquier empresa, no se preguntan por qué no consiguen los resultados que esperan. Y ello, a pesar de fichar, lo que es un hecho objetivo, a los mejores profesionales que existen actualmente en el mercado a nivel mundial. ¿Qué falla entonces? las competencias profesionales seguro que no, pero quizás deberíamos plantearnos que el problema está aspectos personales y, más allá de estos, en otros factores relacionados pero que no coincidentes o idénticos, como son el compromiso, la confianza y la motivación


¿Qué sucede para que los mejores profesionales disponibles no estén dispuestos a dar un paso más allá en su esfuerzo para alcanzar las metas y los objetivos colectivos; para que miembros de toda la vida que, como Iker, han sido y son un referente mundial, se marchen por la puerta de atrás o dando un portazo? ¿Cual es la razón para que algunos de sus miembros más emblemáticos busquen a toda costa el reconocimiento individual por encima del logro del equipo, o que es sino la bota de oro? ¿Cómo explicamos que, en definitiva, estemos ante una magnífica colección de individuos que representan el "State of The art" en lo suyo cada uno por separado, pero que sin embargo sean incapaces de "dar pie con bola" cuando se trata de actuar coordinadamente como un equipo de alto rendimiento? En el otro extremo, y haciéndonos similares preguntas pero de otro signo, hay que plantearse porque otros equipos, con jugadores de "cantera" principalmente, y una inversión mucho menor en atraer competencias, logran muchos mas éxitos en forma de títulos. Porque algunos jugadores renuncian a triplicar su retribución para seguir en su club de siempre, porque el discurso esta siempre mucho más referido al éxito colectivo que al brillo individual.

Modelos distintos de gestionar organizaciones

¿Qué esta pasando en uno y otro caso? la respuesta creo que es sencilla y evidente: estamos ante culturas opuestas y, dentro de ellas, estilos de liderazgo y gestión completamente divergentes. En el primer caso manda el dinero, el estatus, la marca, el brillo individual, es como un escaparate de estrellas, que por si mismas lucen bien, pero que no alcanzan a organizar un firmamento mínimamente organizado. Los valores como la lealtad, la fidelidad, la discreta contribución al logro colectiva no son los que mas se tienen en cuenta para hacer carrera en la organización. ¿Y qué se obtiene? Quizás desde el punto de vista del marketing, la publicidad y la imagen bastante. Pero en el orden deportivo, el que debería contar realmente, la situación es bien distinta. Hay una sucesión de entrenadores que difícilmente pueden gestionar tanto egos juntos y tan grandes. Además ¿cómo alguien puede pensar en esforzarse más allá de lo necesario?, ¿comprometerse por encima de lo que exige el contrato? Si el retorno que va a obtener es una patada mas o menos amable con salida por la puerta pequeña incluida, como hemos visto con el bueno de Iker. En el segundo caso el énfasis esta en aspectos que, sin ser materiales ni tangibles, tienen una potencia enorme para llevar a los equipos y a las organizaciones a la cima del éxito: hablo de las emociones, emociones positivas como el orgullo de pertenencia, como la pasión por el proyecto conocido, apropiado y compartido, como el afecto por los compañeros y manager que lleva a comprometerse y vincularse más allá de la letra de un acuerdo y de la prima de un contrato. Seguramente ahí no hay tanta alfombra roja para los jugadores, pero si hay mucha sangre corriendo por las venas el equipo procedente de todos y cada uno de sus miembros . En un entorno así, es posible ejercer un liderazgo que inspira y transforma. Que logra unos resultados muy superiores a los que supondría la mera agregación de las partes. Que en definitiva impulsa a los miembros del equipo a dar lo mejor de sí mismos, porque la organización también lo está dando. En resumen, creo que los títulos, deportivos yo de cualquier tipo, no se obtienen a base de talón, sino de ilusión, de pasión y del cruce apropiado de razón y emoción.

 
 
 

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